![]() |
| Roberto Gomes Bolaños CHAVO DEL 8 (Gloogle imagem). |
Hoy puedo ver algunos trozos de mi aprendizaje, su intensidad y sus valores. Puedo ver como se dio en mi infancia sencilla. Allá está ella una herramienta invencible, mi hermanita chévere y compañera injuzgable: la tele y sus mágicos personajes – en especial El Chavo del Ocho y El Chapulín Colorado – y si es verdad que nuestro carácter e identidad se hacen hasta los siete años – los míos se hicieron con ellos. Solo hoy puedo ver claramente: a mí no importa si la ropa es remendada, yo veo, sin demagogia, si el mirar es verdadero; yo sé que los héroes pueden tener miedo no hay problema, pues lo más importante es enfrentarlo; veo que no existe una vecindad perfecta porque no existe perfección – ella es una construcción diaria.
Agradezco a ti Roberto Gomes Bolaños por los rastros en mí personalidad, te quiero muchísimo bien porque estuvieste presente en mi vida de la forma más productiva posible, enseñando a mí sin conocerme: lo bueno que es jugar solo con la imaginación, aunque, por veces, estemos con hambre, sin prendas adecuadas y llenos de limitaciones, pero no necesité de escudos plateados, armas invencibles y súper poderes, como hoy hacen creer los héroes norte americanos en las pelis y videos – mi héroe era un huérfano: EL CHAVO DEL OCHO.
Es maravilloso poder decir – hoy tengo otras perspectivas, soy un hombre que respeta las villas humildes y sus familias solo con madres o solo con padres por saber que también en ellas existe belleza, existe el Chavo, la Chilindrina, el Don Ramón, Señor Barriga, la Bruja del 71, el Kiko, la Dueña Florinda y su Maestro Jirafales…
Esta es mi forma de agradecerte – con mi escrita – por ser uno de mis padres – GRACIAS.
Ivanilson Martins
